Cuarto día. Algunas reglas de oro.
La clase de hoy ha estado dividida en tres partes. La primera y la última de carácter práctico con las historias que cada grupo estamos creando. Y la parte central el profesor nos ha dado nuevos conceptos a tener en cuenta para la construcción de un guión.
Hemos empezado analizando el primer acto de uno de los grupos, los compañeros que están haciendo el género de suspense. Este grupo se quedo el penúltimo día sin tiempo para presentarnos el inicio de su historia. El profesor les ha comentado que las rutinas de los personajes las tienen que hacer entretenidas. Se ha de presentar de una manera entretenida para el espectador las rutinas de los personajes. Otro truco que nos ha explicado el profesor mientras repasamos el primer acto de los compañeros, es el de colocar a un tercer personaje, que haga la función del espectador, cuando dos personajes establezcan un diálogo que pueda ser algo difícil de entender. Este tercer personaje podría ir haciendo preguntas a los otros dos, para que una información complicada de entender nos llegue más mascadita.
En la teoría del día se ha explicado los siguientes conceptos:
Plantar y recoger: Poner semillas, es decir, dar información de manera que más adelante puedas hacer servir. Esta forma de dar la información ha de hacerse de una manera creíble e intentando conseguir una tensión dramática que haga la historia lo más emocionante posible.
Un ejemplo de este concepto lo tenemos en En busca del arca perdida, donde Indiana Jones se nos presenta con fobia a las serpientes en el inicio de la película. Una hora más tarde dentro del metraje del film vemos que Indiana está obligado a entrar en un foso lleno de serpientes si quiere conseguir el arca, y nosotros ya sabemos el pánico que les tiene.
Para explicar el arco de un personaje también podemos utilizar este recurso. El discurso del rey arranca con el rey Jorge VII delante de un micrófono y con la imposibilidad de hablar, y acaba con este rey delante de un micrófono dando un buen discurso.
Casualidades, al principio: Es una “regla de oro” (que como todas se puede romper). Una narración se puede entender como una sucesión de hechos que tienen una relación causal, unos son consecuencia de los que les preceden. Pero todo esto es causalidad. Entendemos que pueda suceder algo casual y que no nos llame la atención si sucede al principio, pero si este hecho improbable sucede al final, alejaremos al espectador de la historia. A este tipo de hecho que no tiene lógica en lo que llevamos contado y que nos soluciona la historia lo llamamos deus ex machina. El típico deux ex machina que viene en todos los libros es el que ocurre en La diligencia. Los protagonistas están dentro de una diligencia rodeados de indios y se les acaba la munición. En ese preciso momento llega la caballería que les salvará. A mi parecer, tampoco es un deux ex machina tan claro. Durante la película se ha mencionado que la caballería está deambulando por ese territorio. Un deux ex machina más claro sería el final de la serie Los serrano, en el que se inventan en el último capítulo que la última o últimas temporadas han sido todo un sueño. Robert McKee en El ladrón de orquídeas nos habla del deux ex machina:
VIDEO DE R MCKEE
(Continúa…)
Wow¡¡¡ genial, que manera tan rigurosamente simple de saber comunicar contenidos, estoy fascinado con estos cursos. Saludos lindos¡¡¡
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