Sexto día. Tratamiento y escaleta.
Como la mayoría de los días, la clase ha estado dividida en dos partes: una más teórica, aunque acompañada de unos ejercicios, y otra basada en la corrección de nuestras prácticas.
La parte teórica ha tenido dos conceptos estrellas: la escaleta y el tratamiento.
La escaleta es la descripción del conjunto de secuencias en la que como mínimo detallamos el número de secuencia, si es interior o exterior, el lugar donde ocurre, si es de día o de noche y una breve descripción de lo que pasa.
Si sobre esta escaleta hiciéramos una descripción detallada de todo lo que ocurre, entonces estaríamos hablando de un tratamiento. Si no está secuenciado, podríamos decir que tiene la forma de una novela corta.
Natxo López, al que podemos seguir en bloguionistas, con su guionista hastiado hizo el ejercicio de escribir la escaleta de la película de Amenábar, Ágora:
Albert después de explicarnos los dos conceptos anteriores, nos propuso dos ejercicios muy interesantes y muy recomendables para hacer por cualquier aprendiz de guionista:
1. Nos pasó una hoja con el tratamiento de una secuencia, nos la hizo leer y luego nos puso en el proyector la secuencia en si.
2. Vimos una secuencia y luego la comparamos con cómo había sido escrita.
Las secuencias que puso el profesor fueron de la serie en la que está trabajando, Kubala, Moreno i Manchon.
A la hora de escribir (a priori) o revisar (a posteriori, como en los ejercicios) una secuencia, tenemos que tener en cuenta:
-¿De qué va la secuencia? Cual es su función en el conjunto del relato.
-¿Quién es el protagonista de la secuencia? Será aquel personaje que tiene un objetivo, una misión, dentro de la secuencia. No tiene porque ser el protagonista de la película, el protagonista de la secuencia puede ser un personaje secundario. Aunque el protagonista principal sea el que en la mayor parte de las secuencias sea el protagonista.
- La secuencia debe tener tensión dramática. Aunque está no es obligatoria en todas las secuencias, más aún, es recomendable dar un respiro al espectador y no someter a éste a una tensión dramática continua. Un ejemplo lo tendríamos en el final de Thelma y Louise, justo antes de su resolución, nos introducen una escena de distensión con un personaje fumeta.
-¿Cuál es la estructura interna de la secuencia? ¿Está bien planteada? ¿Desarrollada? Y, ¿concluida? Es decir, con la secuencia podemos seguir la estructura clásica de los tres actos.
- Debemos empezar y acabar la secuencia en su momento justo. Albert mencionaba que tuvo un profesor que hacía un símil de delimitar la secuencia con la llegada y la salida a una fiesta. Hemos de llegar a la fiesta con el jolgorio ya empezado, para evitar los prolegómenos aburridos y hemos de salir de la fiesta antes de que ésta decaiga.
- Por último, y no menos importante, hemos de reescribir la secuencia. Si nuestra secuencia ya era buena, hemos de darle una vuelta de tuerca para pasar del 10 al 11. Y luego, otra vuelta más, para obtener el 12.
Para concluir la tarde, los dos grupos que faltábamos de presentar el segundo acto, el de ciencia ficción y el nuestro, el de terror, hemos expuesto delante de la clase. Una de las críticas que hemos recibido ha sido que tenemos que saber en qué género nos movemos. Si estamos en un género de terror y caricaturizamos demasiado a nuestros personajes, es posible que podamos caer en la comedia. Desde la subjetividad de formar parte del grupo, nuestra historia al final no está quedando tan mal. Sergi le supo dar un giro a la trama y si la terminamos de pulir algo más, es posible que la dotemos de cara y ojos. Eso sí, nuestro grupo protagonizó un buen momento de terror en la presentación del segundo acto y todavía nos queda el clímax.
Como ejercicio para la próxima semana, Albert nos pidió que escogiéramos una secuencia de nuestro guión y que hiciéramos un tratamiento de ésta para la próxima semana.