jueves, 8 de marzo de 2012

CURSO DE GUIÓN EN XAVIER BENGUEREL (V)

Quinto día. Ideas sobre el segundo acto.
Albert ha comenzado la tarde repartiendo un dosier con algunas ideas más del segundo acto:
A nuestro protagonista todo lo que le va pasando en este acto le va produciendo un cambio en su ser. Ha ido aprendiendo, madurando. Ha tomado la iniciativa. Ha tenido la ayuda de unos personajes y la oposición de otros. Ha podido estar cerca de su objetivo, pero no lo ha logrado.
En la estructura clásica de los tres actos, hay un último hecho en el segundo acto que hace que concluya y de paso da entrada al tercero: el segundo punto de giro.
El segundo punto de giro: es un hecho impredecible que produce un cambio radical en la historia. El protagonista está en una situación límite, se le generarán dudas y es en este momento cuando renovará su compromiso con su misión. Es un momento de máxima expectación y nuestro protagonista se encamina al punto culminante de la historia, el clímax.
Después del dosier hemos seguido con la práctica de los grupos. Dos de los cuatro grupos, no el nuestro, han expuesto su segundo acto al resto de la clase y con la ayuda del profesor hemos hecho de frontón a sus ideas. Les hemos comentado que nos parecía bien o mal de su historia, y ellos han ido anotando lo que les hemos dicho, para poder aprovechar, o no, nuestros consejos. Albert ha puntualizado entre otros aspectos los siguientes:
Los pasos han de ser lógicos. Las dificultades del protagonista tienen que estar escusadas por la historia, debe existir causalidad en los hechos.
El protagonista ha de “actuar” en la historia, es decir, si el protagonista es un investigador, las huellas de un asesinato deben ser encontrados por éste, porque está investigando, actuando, en busca de esas huellas, no porque el protagonista paseé por una calle y le lleguen las huellas caídas del cielo. En el segundo acto, el protagonista ha de seguir actuando porque sino decae la tensión dramática.
Las relaciones amorosas deberán ser como son los personajes que las protagonizan. Si los personajes son introvertidos, la relación será sosa (Lo que queda del día o El turista accidental). Si los personajes son fogosos, tendremos una relación fogosa (Noche y día).  
Hemos de vigilar la información que vamos proporcionando al espectador. Si damos demasiadas pistas, tendremos un giro más pequeño, no tan sorpresivo. Por otro lado, este segundo punto de giro nos puede indicar si la historia tendrá un final feliz o infeliz, pues suele tener un signo inverso el final del giro con el final de la historia. Si este giro nos aleja de un final feliz, es muy probable que la historia tenga un final amargo, y viceversa.
Después de la intervención de los dos grupos, Albert ha puesto un cortometraje de Patrick Hughes, Signs(2008). Es la historia de un gris oficinista que lucha consigo mismo para, de una vez por todas, tener una novia.
Con que sencillez se puede hacer un gran corto:

Signs, 12’13’’:
Durante el primer acto se nos presenta al protagonista, un oficinista tímido, soltero, que vive solo y cuyo principal problema lo tiene con las mujeres debido a su incapacidad para relacionarse con ellas. Él va a ser su propio antagonista, va a tener que lucha consigo mismo para logra su objetivo: llegar a tener una novia.
Durante el segundo acto va a conocer a la chica, una oficinista como él que trabaja en el edificio de enfrente y con la que va a entablar un diálogo a través de mensajes escritos en folios. Estos mensajes/gags cada vez más pícaros son los que van a ir aumentando la tensión dramática durante el segundo acto.
Tres aspectos interesantes a tener en cuenta:
- El espejo: de la casa del protagonista, donde se mira al principio y con el que “luchará” al final, cual duelo de pistoleros, para terminar de romper su timidez. Hemos de tener en cuenta que el protagonista es su propio antagonista y es en este objeto donde se van a tener que enfrentar.
- La nevera: en ella el protagonista irá colocando los mensajes que va enviando a la chica. Hace la función de paso del tiempo.
- La dirección de la mirada del protagonista: hacia abajo cuando está decaído o perdido, como ocurre en el momento de la reunión; mirada al frente, cuando trata de igual a igual a la chica; y, hacia arriba cuando se produce el reencuentro final y, no será casualidad, cuando el protagonista bebe tónica Schweppes que es la marca que patrocina el corto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario